Con este título, acaba de aparecer un libro que hemos publicado en la Editorial Torres Asociados, Mauricio Beuchot, Guillermo Hurtado, Alfredo Torres y el suscrito.
Se trata de responder a la pregunta en sentido positivo o negativo; explicar las causas de su situación o hacer algunas propuestas.
En mi caso, la respuesta es negativa. La filosofía mexicana, entendiéndose por ella todo lo producido por autores nacionales y considerándola en su sentido estricto, no tiene incidencia en la vida pública. Nuestra producción no se refleja en ningún canal cultural como el 11 o el 22; no es considerada por CONACULTA en su política cultural; no es considerada por las secretarías de cultura de los Estados y la capital; no se refleja en forma permanente en los suplementos culturales y en la propia Universidad no se entiende su significado y función.
Esta situación ¿es responsabilidad de las estructuras del estado; del capitalismo globalizado o los propios filósofos nos hemos refugiado en una especie de torre de marfil por lo que se requiere una reforma de la enseñanza e investigación de la filosofía?
En mi colaboración ensayo una respuesta, sin embargo, se requieren otras más de otros colegas, estudiantes e interesados en el impulso de la filosofía en nuestro país. Los invito a la lectura de este libro.
El próximo jueves se presentará el libro en el marco del I COLOQUIO INTERINSTITUCIONAL SOBRE LA ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA EN EL NIVEL MEDIO SUPERIOR

Diciembre 16, 2008 at 1:54 am
estoy totalmente de acuerdo con mtro. varagas lozano. Me parece que existe un temor hacia la filosofilosofía es ssubestimadaqquizá porque la consideran anacrónica y de nula utilidad en la vida. En nuestra institución pensamos todo lo contrario, por eso nos hemos aventurado a enfrentara este reto. Tenemos fe de que habrápersonas conscientes de la realidad que vivimos y se despierte en ellas el interés por esta dilsciplina y se de cuenta de que sólo los avances tecnològicos tienen la sollucion de nuestos problemas. Pensamos que los seres humanos tendemos naturalmente a filosofar, porque nos importa entendernos a nosotros mismos. Vemos con desilusión la careancia de ideas claras y serias que por vocación ntural tiene el hombre. Esta es la razón por la cual existe una confusión que da como resultado frustracióon.o y desde las autoriadades educacativashasta los alulmnos pasanddo por la generalidad de kprofesionales tienen como una especie de temor o sencillamente la filosofía es vista como un conocimiento que nada tiene que ver con la vida.Creen que no tiene utilidad porque no produvepereeaas